¿Quien manda, la Razón o la Emoción?

¿Qué argumentos salen del corazón? 

El corazón, justifica nuestra forma de comportarnos, con sentimientos. Y, a su vez, dá a las palabras, más arraigo y autenticidad. Porque, cuando nuestro diálogo “nace del corazón”, ¡metafóricamente hablando, claro!, nuestro idioma, el que sea que usemos, se acompaña de expresiones casi imposibles de “disimular”.

Aunque, muy a menudo tratamos de hacerlo, y, no lo conseguimos, pues, inevitablemente, dejaremos al descubierto parte de nuestra esencia, imposible de tapar.

Si observásemos, con verdadera atención al que habla, entonces nos daríamos cuenta de que siempre, siempre, algo de su naturaleza se transparenta.

Y, es que, todo aquello que vivimos, nos hace vibrar porque, eternamente, nos acompañarán nuestras emociones. Que, por otra parte, son increíblemente más efusivas, que nuestro coloquio.

Y, sin embargo, ahora que lo pienso, caigo en el nombre que hemos asumido desde hace tiempo, que es el de “animales racionales”, como si en nosotros predominase la razón, por encima de la emoción.

Al contrario, según mi opinión, creo que tanto razón como emoción, están ineludiblemente unidas dentro de nosotros. Es más, me atrevo a afirmar que en realidad, estamos dominados por nuestros sentimientos (inconscientes), más que por lo consciente.

Me parece, que son esos, precisamente, los que más nos influyen. Al menos, en una primera reacción”, la espontánea, directa e impulsiva,  para que después, de forma premeditada y siempre bajo nuestro consentimiento, aparezca la razón.

Francamente, pretender separar el mundo emocional del racional, es, sin duda, un gran error, pues es imposible apartar lo que sentimos, de lo que somos.

En cada segundo de nuestra vida, nos tenemos que encarar a diferentes alternativas, que podremos elegir. Pero ¿cuántas veces seguimos una conducta que ni nosotros mismos atinamos a comprender? Y, a pesar de todo la aceptamos, ¡qué remedio!

Por tanto, oso a decir, que somos una mezcla de emoción y razón, y eso es lo que hace que seamos como somos y actuemos como lo hacemos. Si no fuera así, probablemente ni existiríamos Y, además, ambas están embutidas en nosotros y nos enriquecen. 

A mi modo de ver, ante una determinada situación, lo primero que nos ocurre es que nos “salten las chispas” (emociones) agradables o desagradables, en función de la historia que arrastremos cada uno. Por lo que, no pensais, que esto daría lugar al comportamiento más natural y primitivo. Aunque, inmediatamente después, aparecerá  una reflexión y con ello, una dialéctica cargada de sentido común. Tratando de poner un poco de cordura, a nuestra acción . Algo así, como si la mayoría de nuestras resoluciones pasaran, antes de expresarse, por una especie de  filtro de raciocinio.

Sería bueno que tuviésemos en cuenta, que en nuestro cerebro existe una gran memoria emocional, la cual se va construyendo a lo largo de nuestra vida, sin percatarnos de ello, junto con las experiencias. Y, lo cierto es que casi nunca sabemos, a qué se deben muchas de nuestras sensaciones.

Me da la impresión, que muchas veces, nos vemosobligados”aplicar la razón con el fin, de ser aceptados por la mayoría.

Desde luego, que me parece necesario, atender nuestra parte emocional, y controlarla, pero, jamás aniquilarla, pues, son las que, posiblemente, nos hacen humanos.

 

 

 

 

Un comentario en “¿Quien manda, la Razón o la Emoción?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s