Ese pincel, con el que se dibuja la realidad…

Ese fascinante “mundo cuántico”, al que tantas veces me he referido en mis escritos, es el responsable de que haya tenido la siguiente reflexión que quiero compartir .

Ateniéndome a lo que postula la mecánica cuántica, el ser humano pasaría a ser como un enorme “receptor y emisor” de señales electromagnéticas.

Resultado de imagen de antena

Esto resulta muy curioso, pues teniendo en cuenta que “todo es energía en el universo”, según afirmaba el propio Einstein y que “todo está en constante vibración”, según la cuántica y que, las cosas que vibran con igual frecuencia, se atraen”. Pues, quedaría claro, por tanto, que nosotros también vibraremos, con lo que podríamos atraer aquella posibilidad”, de entre las infinitas que habrá en el universo, que “vibre con igual frecuencia”. Es decir, que en función a las señales emitidas,así se obtendrán las diferentes realidades”. Con esto, se podría fácilmente deducir, que si vibramos con la misma frecuencia en que vibran las “coyunturas” que deseamos, las atraeremos.

¿Pero cómo variar la frecuencia con la que vibramos?

Siguiendo con las afirmaciones de la cuántica, “los pensamientos son energía” y por tanto, solo se trataría de renovar la forma en que se piensa” para modificar la frecuencia con la que se vibra.

Según la cuántica:“Si se sueña con lo que se anhela, se visualiza y se siente con auténtica emoción, se obtendrá lo deseado”, pues con ello se emitirá la frecuencia requerida. 

En realidad, la mente es como un “pincel” que no cesa jamás de pintar. Cuyos dibujos, según la teoría cuántica, “se plasmarán en la realidad, en un momento dado”.

Resultado de imagen de pincel

“Incansablemente”, igual que lo hacen las olas en el mar, aquellas pinturas una tras otra se sucederán. Esas, no son sino los “pensamientos” que el cerebro se afana por hacer coherentes con las “creencias y percepciones” que cada uno posee.

Resultado de imagen de olas del mar

Según la neurología reciente, se ha visto que “la percepción de la realidad”, es única y particular” y que de acuerdo a ella cada persona será “co-creadora” de la misma, siendo “percibida como real”. 

Con todo, nos encontramos ante la adjudicación de una“gran responsabilidad” a cada uno de nosotros,sobre lo que le ocurra. Que es muy distinto de hacernos “culpables”, pues ser responsablesolo significa que se tendrá la “capacidad” de “influir” sobre el transcurrir de la vida. Y la posibilidad y oportunidad de “rectificarlaAunque he de advertir, que para ello “se requiere de voluntad, por un lado y una gran dosis de ganas y esfuerzo, por otro”.

Al igual que el aire, los pensamientos no se pueden agarrar, son “etéreos, sin materia”, tan solo se pueden “observar”. Pero ¡desde luego que “existen”! e influyen más de lo que se cree sobre nuestra vida”. Vida que se irá construyendo con el tiempo, a base de “reflexiones personales, ilusiones propias, imágenes figuradas, conversaciones imaginadas, etc…”. 

Resultado de imagen de agua escurriendopor las manos

Se tiene que tener en cuenta que, cualquier circunstancia vivida va a producir una serie de “emociones”, en nosotros, que tampoco se pueden ver, ni palpar, pero “sí sentir conscientemente”. Y que van depender totalmente, de los “pensamientos o percepciones” que cada uno tenga.

Debemos partir de la idea de que, en cada una de las células se “imprimirá” todo lo que “se piensa”, ya que “cuerpo y mente están más unidos de lo que se creía”. Así, se puede apreciar la intromisión constante” que existe de la una en el otro.

Debo hacer énfasis en que las percepciones están regidas por los “valores y creencias particulares” que cada persona tenga registrado en “su programa base”, que se irá formando, desde su nacimiento.

Para comprender lo que estoy diciendo, es recomendable el interiorizar que, “la realidad” no es sino una proyección” de lo que la mente dibuja para cada uno. Advirtiendo que tales pinturas, se han ido “repitiendo continuamente” a lo largo de la vida de cada persona, con lo que finalmente quedarán grabadas para siempre en esa parte inconsciente de la mente, “es como el cajón donde se guarda absolutamente todo”. Y quees “El subconsciente”, que aunque sorprenda, es el que más va a “intervenir” a la hora de la toma de decisiones”. Ya que en su archivo, hay ya creados unos “moldes o plantillas”, que lanzará automáticamente, en cuanto se vuelva a vivir una misma situación.

Si cada uno lograra hacerse plenamente consciente de todas los conceptos aquí manifestados, puede que “se alcanzara”, si es que se desea y poco a poco “cambiar aquellos patrones por otros” que se consideren más convenientes.

Porque cada individuo puede hacer que su mente “pinte lo que él quiera”.

Por tanto solo bastaría con “atreverse a dar el paso” con que se consiguiera alejarse cada vez más, de la “apacible zona de confort”, para, a lo mejor, “obtener lo que se desea  de la vida”.

Resultado de imagen de zona de confort

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s